Header Ads

Periodismo | Informar desde la igualdad

© Pixabay
La manera de contar los temas también es importante, aunque no siempre lo tengamos en cuenta. Las palabras son nuestra plasmación de la realidad por lo que cuidarlas es una de las labores de los periodistas (o de cualquier persona que escriba para grandes públicos). No es lo mismo leer “muere mujer” que “mujer es asesinada por su pareja”. El matiz es simple, pero entre ambos se encuentra la diferencia de visibilizar o no la violencia de género.

El Instituto Canario de Igualdad ha realizado una guía para los medios de comunicación en la que busca aclarar todos estos asuntos. Con la “Guía de Buenas prácticas para periodistas y profesionales de la comunicación. Comunicar en igualdad” elaborada por Nuria Coronado pretenden “educar a través de una información que deje de fomentar los estereotipos de género y las visiones sesgadas”.

Con ese sentido de evitar las desigualdades el documento busca ser útil en todas las posibles secciones de un medio. Es decir, se fija, por ejemplo, en la cultura o la economía. Aspectos también tratados son la igualdad al informar sobre mujeres con discapacidad o LGTBI+. Uno de los primeros asuntos que nos recuerda la guía es que los periodistas no solo tienen la labor moral de informar de manera correcta, sino que incluso la ley nos obliga a ello:

“La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género también se refiere a la importancia del trabajo desde la comunicación para la concienciación, la prevención y la erradicación de la violencia contra las mujeres a través de la información que difundimos en los medios y de la publicidad”.

Como Las tesis nos han recordado “la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía”. Son muchos los casos en los que los medios de comunicación a revictimizado a alguna víctima achacándole a ella aspectos que ninguna relación tiene con aquello que le ha pasado. Nuria Coronado en el documento recalca algunas claves como que “no mueran, las matan”, “no son responsables de nada” o “solo hay un motivo: el machismo”. También nos recuerda que es útil incluir siempre el teléfono 016 o cualquier otro recurso al que puedan acudir mujeres que se encuentren en una situación similar a la narrada.

La violencia de género, como sabemos, es la punta del iceberg, pero hay mucho más. De ahí que en la guía también se traten otros asuntos como los vientres de alquiler. En definitiva, los profesionales son responsables no solo de lo que cuentan, sino de cómo lo cuentan. Para ello, las guías como las que se menciona son una herramienta que no podemos olvidar.

La guía se puede consultar en el siguiente enlace

Más información aquí
©