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SOW | 2018 fue el año de las mujeres en WWE

Jesús V. | Huelva


2018 ha sido el gran año del wrestling femenino. Gran parte de ese gran año lo tienen dos nombres. Ronda Rousey y, por supuesto, Becky Lynch, que han subido el nivel de la división femenina hasta cuotas que nadie esperaba. Vamos a analizarlo más a fondo. 

Ronda Rousey ha atraído a atención hacia una división que, por sí sola, estaba consiguiendo grandes momentos e historias, pero bien es cierto que lo que mueve Ronda no lo mueve nadie, o no lo movía. Dio exposición y trajo consigo grandes planes para el backstage femenino de la compañía más grande del entretenimiento deportivo. Hemos visto varios "First time ever" a lo largo del año, ya sea en HIAC (Hell In A Cell) o TLC, en el que cerraron un evento pobre dándoles un main event a la altura de WrestleMania. Ello no quiere decir que ella sola haya levantado una división ya en auge. 

Sasha Banks, ahora en el limbo junto a Bayley, Charlotte Flair o Alexa Bliss han contribuido a darnos buenas historias en los pasados 365 días y combates potentes que podían combatir de tú a tú con la división masculina de WWE. Muchos argumentan que Alexa está algo sobrevalorada en cuanto a ostentaciones y protagonismo pero es una chica que se lo ha trabajado desde sus tiempos en NXT y ahora está recibiendo sus frutos en el roster principal, y no quepa duda que regresará con potencia para un 2019 que puede ser grandioso para la división femenina. 

Aunque lo más brutal e importante del año tiene un nombre. Becky Lynch. The Man. La irlandesa ha triunfado en todos sitios, véase redes sociales, shows semanales y con su nuevo personaje que le dan un toque fresco y realmente brillante de su personalidad. Aquellos que se alzaban porque recibiera un campeonato, ella lo llevó a otro nivel a pesar de las directrices de WWE, la cual tuvo que cambiar de opinión debido al apabullante apoyo del público. Entre todo hemos visto como Charlotte Flair ha intentado el cambio a heel pero la gente la ha obviado debido al gran apoyo que ha recibido la irlandesa. Entre tanto Asuka se ha hecho con el título de cara al Road to WrestleMania, lo más importante del año en WWE. 

En definitiva, 2018 ha sido el año de la confirmación. WWE ha apostado por ellas y ellas han respondido sobradamente. Prueba de ello es WWE Evolution, un PPV (Pay Per View) que nació para compensar a la división de las idas a Arabia Saudita y que ha acabado en convertirse en uno de los mejores PPVs del año de la empresa. Las chicas, al fin, han llegado para quedarse y están recibiendo las oportunidades que los aficionados reclamábamos desde hacía años. Dirían que tienen el techo muy cerca, pero esta generación no tiene límites si le dan la oportunidad, y gracias a los dioses, Vince y su equipo están concediéndole lo que tanto anhelan y los fans queremos, visibilidad y oportunidades de lucirse tal como Triple H comenzó la revolución en WWE NXT con estas mismas chicas. 
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