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La Despensa: Carne roja y carne blanca

Jesús V. | Isla Cristina (Huelva)

Foto vía El Pozo
Vamos a hablar de las diferencias entre los dos tipos de carne más básicos para una alimentación sana. La carne roja y la carne blanca.  La gran mayoría de las personas tienen problemas para distinguir entre ellas así que vamos a intentar arrojar un poco de luz desde La Despensa sobre estos dos tipos de carne.

Carne roja

Las carnes rojas como tal son las de vacuno, caballo, carne de caza, (perdices, etc...), buey y vísceras. Este tipo de carnes son las que más cantidad de hierro y grasa contienen, además de más proteínas pero una ingesta importante a la semana hace que perjudique a nuestra salud ya que contiene purinas. Las purinas son un producto que contiene las proteínas que contribuyen al ácido úrico, por tanto más riesgo de tener cólicos y gota ya que al tener estos cristales pueden darnos fuertes dolores que te aseguro que no te sale rentable por comer más vacuno o buey. 

Si bien es cierto, la carne roja tiene mucho más sabor debido a lo que ya os he contado y tiene más potencia a la hora de cocinarla, como en parrilla o en propios guisos que podemos realizar en casa o en ocasiones especiales. Se recomienda que este tipo de carne sea ingerida una vez por semana, llegando a las cuatro o cinco al mes como mucho. No es tan sana como la carne blanca pero aún así la necesitamos para nuestra dieta diaria. 

Carne blanca

Esta es, quizás, la que más se consume a nivel diario. Aquí tenemos la carne de pavo, conejo o pollo. El pollo es un animal que se consume casi a mansalva en nuestra dieta diaria ya que la incluimos en guisos, plancha e incluso al horno en multitud de platos y cocciones. El pavo es otra de las carnes que está teniendo gran éxito debido a su ínfimo nivel de grasa y que viene realmente bien para personas que están haciendo deporte y no quieren ingerir pollo por los motivos que sean. 

No cabe decir que tienen bastante menos grasa y es por ello que si es posible, y sano, ingerirla más veces que la carne roja. La purina no abunda en las cantidades que podemos tener en el vacuno o la carne de caza y es por ello que nos viene bien hasta en procesos de mala salud como la gastroentiritis y problemas de estómago. Lo positivo de esta carne es que mantiene, casi al mismo nivel, los datos proteicos para nuestra salud semanal y también se recomienda consumir en más ocasiones que la roja. Puedes llegar a ingerir de una a tres veces por semana, llegando a la docena y un poco más al mes sin alcanzar problemas graves para nuestra salud siempre que, como ya sabemos, hagamos deporte de forma regular. 

En definitiva, estas son las diferencias básicas entre los dos tipos de carne que existen. Ambas son recomendables en su ingesta y ayudará a nuestro organismo a funcionar mejor siempre que se consuman dentro de lo recomendado por nuestro médico de cabecera.
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