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Halloween: El Origen

Nora Palao Vidal | Yecla, Región de Murcia




Octubre es el mes de Halloween y por eso en la redacción de Verum Mortem queremos hacerle homenaje. Para empezar hay que saber que la palabra Halloween es una contracción del inglés All Hallow's Eve, que en español quiere decir "Víspera de todos los santos".

Sus raíces están vinculadas a la celebración celta del Samhain. Los antiguos celtas conmemoraban el final de la cosecha. es decir, el final del verano, con la palabra gaélica Samhain. Comenzaba así el cambio de días más cortos y noches más largas por lo que se creía que en esta noche los espíritus de los muertos podían visitar el mundo de los mortales. 

En esta mágica noche de rituales, hogueras y de sacrificios humanos y de animales, los celtas recogían alimentos por las casas para las ofrendas a los druidas que entregarían a los dioses y los muertos. Asimismo, se preparaban nabos huecos con carbones encendidos dentro, simbolizando al espíritu que creían que les otorgaba energía. Más tarde, a causa de la romanización, la religión de los druidas fue desapareciendo. Los romanos pensaron que realizar tantos sacrificios era una barbarie y trataron de prohibir el Samhain aunque logró sobrevivir conservando gran parte de su esencia sobre todo en Irlanda. 

Es entonces cuando en el siglo XIX los inmigrantes irlandeses llevan la tradición hasta América y allí se mezcla también con otras creencias indias. La más famosa es la leyenda irlandesa de Jack o'Lantern. Este viejo relato habla de un fanfarrón y borracho hombre llamado Jack quien, una noche de 31 de octubre, conoció al mismísimo diablo. Cuando este le dijo a Jack que venía a llevárselo al infierno para hacerle pagar por sus pecados, Jack le pidió que bebiesen juntos una copa. Al pagar ninguno tenía dinero así que el hombre retó a Lucifer a convertirse en una moneda para demostrar así sus grandes poderes. Al hacer esto, Jack se la metió en el bolsillo donde guardaba una cruz de plata. Encerrado sin escapatoria, el diablo accedió a dejar en paz a Jack durante un año.

Al año siguiente, Lucifer apareció de nuevo en la vida del borracho y éste consiguió engañarlo aprisionándolo en un manzano con cruces. En esta ocasión, Jack pidió la condición que nunca pudiera el diablo reclamar su alma. Cuando Jack murió a causa de su mala vida, sus pecados no le dejaron entrar al cielo y algo también le impedía entrar en el infierno. Entonces Lucifer se le presentó y le recordó su promesa y le arrojó unas ascuas ardientes que Jack guardó en un nabo hueco. Esta improvisada linterna se convirtió en su única compañía por eterno vagar. Con el paso del tiempo Jack fue conocido como "Jack el de la Linterna" es decir, Jack of the Lantern y se abrevió al definitivo Jack O'Lantern.

Con motivo del exceso de calabazas, se usaron estas hortalizas en vez de los nabos para alumbrar la noche de los muertos para así evitar que Jack o cualquier espíritu malvado entrase en los hogares. Por eso mismo a la tradición de las calabazas esculpidas se les suele denominar Jack O'Lantern.

En conclusión, la noche del 31 de octubre se presenta desde la antigüedad como una víspera bañada por un aura mágica y misteriosa. El mito de ser una moda importada de Estados Unidos es erróneo, y hoy en día debemos recordar que Halloween es una fiesta internacional de la que no debemos ignorar su origen y sus druidas.

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