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Game Boy Advance, un clásico en la palma de la mano

Jesús V. | Isla Cristina (Huelva)

Tras la icónica Game Boy Color, Nintendo sacaba en 2001 Game Boy Advance. Una consola con un diseño totalmente diferente con el que intentaban renovar e innovar el mundo de las portátiles donde Nintendo sigue siendo el rey tras tantos años.

Con una dimensión de 144,5 mm de ancho, 24,5 mm  de ancho y  82 mm de alto, entraba casi perfectamente en la palma de la mano. Una pantalla TFT de 2,9" y con 511 colores simultáneos en modo carácter, 32.768 colores simultáneos en modo mapa de bits. A pesar de ello seguía teniendo de batería dos pilas AA con la que, normalmente, contabas con nada menos que 15 horas de batería, algo impensable a día de hoy. Tiene conexión con la defenestrada GameCube. 

Fue fabricada desde 2001 a 2008 con un total de 81,51 millones de unidades vendidas en esos siete años de vida útil. Grandes datos para una consola de aquella época, mientras tanto el juego más vendido es la edición Zafiro, Esmeralda y Rubí con casi 16 millones de cartuchos vendidos. El catálogo bruto de la consola con respecto a videojuegos son nada menos que 1,000. Si a ello le sumamos los casi 750 con los que era compatible con respecto a sus antecesoras, es todo un éxito. 

De hecho yo la tuve y disfruté mucho y fui uno de esos culpables que se compró no una, ni dos, sino las tres ediciones de Pokémon para disfrutar de algo que empecé con la versión anterior de las consolas portátiles de Nintendo. De hecho mi experiencia os la podría definir en que gastaba las pilas al máximo y siempre iba con un par de juegos de pilas con tal de no dejar de jugar. Hacíamos viajes, largos y pesados para mi edad, a la sierra y disfrutaba intentando cazar pokémon además de Super Mario Bros y demás juegos con los que disfruté mucho. En definitiva, una gran consola para la juventud y para distraerse en tiempos estudios y cuando no podía salir a jugar con mis amigos. 

A mediados del ciclo de vida de Game Boy Advance, Nintendo lanzó la versión SP, es decir, Special Project, de la que hablaré en futuras semanas. 
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