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El origen de Rapunzel, o de la hierba ruiponce

Nora Palao | Yecla, Región de Murcia

La historia de Rapunzel es conocida en el mundo entero como el cuento de una chica encerrada en una torre esperando ser rescatada. Puede que Rapunzel esperase que la liberaran de su asilo, pero este es uno de esos ejemplos donde la medicina casi fue peor que la enfermedad.

Nuestra historia comienza con la madre de Rapunzel, embarazada de esta, que se le antojó ruiponce, una hierba plantada en el jardín de su vecina, la cual era bruja. Convenció entonces a su marido de que le trajera el ruiponce y, la segunda vez que fue a por él, la bruja lo cazó en el acto. El marido estaba temeroso de que le lanzara una maldición, pero la bruja le dijo: "Si es como dices, te dejaré coger cuantas hierbas quieras, con una sola condición: tienes que darme el hijo que os nazca. Estará bien y lo cuidaré como una madre". Cuando la madre dio a luz a una hermosa niña, se la dieron a la bruja que le puso Rapunzel en honor a la planta, y así acabó siendo su madrastra.

Al cumplir los doce años, Rapunzel fue encerrada en una alta torre sin puertas ni escaleras por lo que para visitarla, la bruja usaba la larga cabellera dorada de Rapunzel, más conocida como el cabello más fuerte de todos los tiempos. Muchos años más tarde, sucedió que el hijo de un rey paseaba por los alrededores y alcanzó a oír el canto de Rapunzel desde el torreón. El príncipe quiso subir hasta ella y buscó la puerta de la torre, pero, no encontrando ninguna, se quedó allí hasta que apareció la madrastra de Rapunzel y escuchó atentamente que le decía "Rapunzel, Rapunzel, suéltame tu cabellera". El hijo del rey tomó nota y al día siguiente, cuando ya oscurecía, repitió las palabras de la bruja y subió el fortín agarrado al pelo. Cuando apareció por la ventana, Rapunzel se asustó mucho pero en seguida surgió el amor entre ellos y se veían todas las noches. 

Ocurrió entonces que Rapunzel quedó embarazada y la bruja, no pudiendo soportar que ella no fuera la única en la vida de su hija, se enfureció por la mentira. Entonces con unas grandes tijeras le cortó el pelo a Rapunzel, y la llevó a un bosque desierto, donde quedó sola, llena de tristeza.

El mismo día en que se había llevado a la muchacha, la bruja ató las trenzas cortadas al gancho de la ventana, y cuando se presentó el príncipe y dijo "¡Rapunzel, Rapunzel, Suéltame tu cabellera!" la bruja la soltó, y por ella subió el hijo del Rey. Se quedó muy sorprendido de ver a la bruja allí y esta le contó el destino que había sufrido su amada, y con gran dolor el príncipe se lanzó de la torre quedando vivo pero ciego por unas espinas. Durante mucho tiempo, vagó errante sin ver, llorando la pérdida de Rapunzel, hasta que un día escuchó el canto de su amada y Rapunzel corrió a su encuentro. Llorando ambos, dos lágrimas de ella cayeron en los ojos de él quien recuperó la vista mágicamente. Fue entonces cuando descubrió que su amada había dado a luz a dos gemelos, niño y niña, por lo que, con gran alegría, los llevó a todos a su reino donde, comieron perdices y fueron felices. O al revés. 

Ilustraciones de Paul O. Zelinsky.

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