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La importancia del DNI en las oficinas de farmacia

Por Lidia Beatriz | Santa Cruz de Tenerife.

Cuando acudimos a una oficina de farmacia a recoger nuestra medicación, ya sea mediante receta electrónica, manual, de seguridad social o privada, tenemos que mostrar una serie de documentos. El principal es la receta la cuál debe cumplir una serie de requisitos detallados aquí. Pero no puede faltar el DNI y, en su caso, la tarjeta sanitaria (ver cartel).

Especialmente con el DNI parece haber confusión. Se supone que debemos entregarlo siempre para garantizar que somos los pacientes y, en su caso, para que quede registrado quién es la persona que se encarga de recoger la medicación. Esto último es esencial y obligatorio en los medicamentos psicotropos y estupefacientes (ambos sometidos a especial control para evitar el comercio ilegal y el abuso). Lo repito de otro manera, si recogemos un medicamento de este tipo se debe anotar el DNI de la persona que lo recoge, no del paciente al que se le ha prescrito. Y aportar el DNI no es recitarlo de memoria, es mostrarlo para garantizar la identidad del adquiriente.

En el caso de pacientes que utilizan talonarios de mutuas (MUFACE, ISFAS, MUGEJU...), deben enseñar su tarjeta de la mutualidad en la que consta su número de afiliación y el DNI para confirmar la identidad.

Recuerdo de manera vívida una mañana durante mis prácticas tuteladas. Un señor entre los cuarenta y los cincuenta años sacó de su cartera la receta, la tarjeta sanitaria y el DNI. Yo, ingenua, le dije que no era necesario puesto que nunca había visto que lo pidieran. El señor se inclinó ligeramente hacia mí y, en forma de buen consejo, respondió «sí es necesario». Esta persona se había dado cuenta de que yo era estudiante en prácticas y, debido a que él trabajaba en el sector, me enseñó a hacer bien mi trabajo. Me trató con respeto, se interesó por mi ambición de futuro y colaboró en mi formación, aunque sólo estuviéramos frente a frente unos pocos minutos. Y es así, por ley. Tenemos, ya no el derecho, sino el deber de pedir el DNI para garantizar el buen uso del servicio.

Creo necesaria esta aclaración basándome en la confusión de muchos usuarios que vienen a recoger medicación para sus familiares y presentan el DNI de estos. A veces, ni siquiera lo llevan, puesto que en el formato antiguo de tarjeta sanitaria canaria estaba impreso (cosa que no ocurre en el recién estrenado modelo y que puedes ver con detalle pulsando aquí.). Pero lo realmente importante, reitero, es que se identifique al adquirente. También hay afiliados a mutualidades que se muestran recelosos a enseñar su tarjeta de la misma (porque no se la piden en ningún sitio y tú eres la loca que lo hace todo mal).

También quiero recordar que en todas las cajas de medicamentos y en sus prospectos aparece una leyenda muy importante que reza «mantener fuera del alcance de los niños». Por favor, no envíen a los niños a adquirir medicamentos (a adquirir nada en general de una farmacia). Empezando porque las compra-ventas son contratos y los menores no tienen plena capacidad de obrar para que dichos trámites se consideren válidos ante un juez y terminando porque dispensamos cosas peligrosas, aunque sean baratas, aunque no las cubra la seguridad social. Un poco de sentido común, por favor.

Espero que esta entrada haya resultado útil y que utilicemos los servicios de asistencia sanitaria y farmacéutica de forma adecuada, respetando la ley vigente al respecto.
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