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Café: ¿bueno o malo?

Diana Dolea | Valencia


El café es un producto que, hoy en día, se consume en gran cantidad y por un porcentaje importante de personas. Pero, realmente, ¿cuán saludable es? La respuesta no es tan sencilla.

Deseando conocer la opinión del consumidor, se realizó una encuesta a través de la red social, Twitter, obteniendo 259 respuestas. Los resultados mostraron que sólo un 6% opina que es una bebida poco saludable. En cambio, un 33% considera que es beneficioso. Asimismo, otro 33% eligió la respuesta "más malo que bueno", mientras que un 28% se decantó por la opción "más bueno que malo".

A lo largo del tiempo, el café se vinculó con dependencia que implica dolor de cabeza, irritabilidad, nerviosismo, inquietud, entre otros síntomas. También, a través de algunos estudios, se encontró una relación causa-efecto entre este producto y el infarto. No obstante, en el caso de otros trabajos, no resultó tratarse de un factor determinante en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

De una manera u otra, se diría que un consumo elevado de café, provocaría efectos negativos sobre la salud. En cambio, recientemente, se divulgaron dos estudios que parecen rechazar las ideas que fueron establecidas durante todo este tiempo, pues sugieren lo contrario.

Por una parte, está el estudio realizado por científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), financiado por la Comisión Europea, que fue publicado en una revista especializada (aquí). Trataron de buscar una posible relación entre el consumo de café y la mortalidad en diez países de la Unión Europea. Hubo una participación de más de 520.000 personas y se llevó a cabo durante 16 años, tratándose, por ende, de un trabajo a gran escala. Se vio una asociación entre el mayor consumo de café y el menor riesgo de muerte por las causas estudiadas, incluyéndose las enfermedades cardiovasculares y enfermedades del sistema digestivo. Por otra parte, la segunda investigación (aquí), también realizada durante 16 años, llegó a conclusiones parecidas. Se observaron asociaciones inversas para las muertes por enfermedad cardíaca, cáncer, enfermedad respiratoria, accidente cerebrovascular, diabetes y enfermedad renal. En ambos casos, el consumo de un mayor número de tazas de café se relaciona con la reducción de la mortalidad prematura.

Cabe mencionar el hecho de que los resultados fueron similares tanto para el café descafeinado como para el café con cafeína; con lo cual, esto podría significar que los efectos beneficiosos no se deben a la cafeína, más bien a las propiedades antioxidantes de las sustancias presentes en el café. De todos modos, todavía no se conoce realmente cuál es el compuesto beneficioso.

Ahora bien, teniendo en cuenta los últimos trabajos, ¿podría recomendarse el consumo de café? ¿Las asociaciones recientes son realmente fiables y demostrables? ¿Tuvieron en cuenta todos los factores? ¿Confiarían? El editor de la revista donde fueron publicados los estudios comenta que el café se puede incluir en una dieta saludable y el investigador Esteve Fernández afirma que no es malo. Según un artículo de SEDCA (Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación), se trata de una bebida saludable que puede ser tomada diariamente, siempre y cuando, se tome con poca cantidad de azúcar y se acompañe de alimentos poco procesados y saturados (consultar aquí).

Como conclusión, el consumo de café, según las últimas investigaciones, no es insano. No obstante, debido a las posibles limitaciones de los estudios, se recomendaría un consumo moderado (no más de tres tazas al día). Asimismo, depende de las circunstancias en que se consuma y de las condiciones subjetivas de la persona. 
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