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Historia del arte - La importancia de la arquitectura romana

Andrea Dehm | Valencia

Dado que las construcciones romanas requerían mayor resistencia por el carácter combativo, los pilares de puentes y acueductos, la base de las calzadas, etc., se caracterizaban por ser estructuras de hormigón y se combinaba, a su vez, mampostería y ladrillo. 

Respecto a los soportes, dejaron de ser tan estrictos y en ello se diferenciaron de los griegos. Por ejemplo, la fachada del Coliseo de Roma está formada por una mezcla de capiteles: toscano, jónico, corintio y compuesto. Sin embargo, si hablamos un poco de las cubiertas veremos que se acercan más a los griegos dado que emplearon arquitectura adintelada como, por ejemplo, las bóvedas de influencia oriental. Generalmente este sistema abovedado era de utilidad para las construcciones en las que se deseaba albergar un gran número de personas. Dado que surgieron problemas con las presiones que se ejercían en los laterales, se utilizaron gruesos muros para contrarrestarlas como podemos ver en el Panteón de Roma. Esto los condujo a emplear materiales ligeros como e ladrillo o la argamasa.

Como era de esperar, la extensión geográfica del Imperio Romano los llevó a tener una gran diversidad de construcciones y edificios. Si los analizamos podemos encontrar:

  • La pólis. La ciudad era el centro de la actividad comercial y de la vida y se asimilaba a lo que conocemos como campamentos o castra. La estructura consiste en el cruce de dos vías principales: el cardo y el decumano. En el cruce de ambas encontraríamos el foro en el que se situaban los edificios principales como las basílicas, la curia para las reuniones o el pretorio. 
  • El templo. Aparece el podium en lugar de la Krepis griega, por lo que los edificios reducen sus accesos a uno situado en el foro.
    Nota: El Panteón de Roma, construido por Agripa, se construyó como un templo destinado a todos los dioses, de ahí su nombre. 

Si analizamos los edificios destinados a la vida privada y al ocio, encontraremos:


  • La básica casa romana (en Pompeya, Itálica y Mérida podemos encontrar ejemplos). Constan de un vestíbulo, un patio o atrio al que daban las habitaciones y, al fondo, una sala o tablinum. Además, tienen una parte privada formada por un patio rodeado de columnas en cuyo fondo hay un comedor o triclinium. En Clunia, Burgos o en la Villa de Materno en Carrenque, Toledo, podemos encontrar ejemplos. 
  • Las termas o baños. Constaban de un apoditerium o sala vestuario y salas para tomar baños fríos, frigidarium; templados, tepidarium; y de vapor, caldarium. Los caldarium contaban con una estructura abovedada como sistema de cubierta. Las termas siempre fueron lugares de encuentro social para los romanos. 
  • El teatro. Elevado sobre un sistema de arcos y bóvedas, se organizaba sin el aprovechamiento del declive del terreno. La cavea dividía al público según su estatus o condición social. La scena fue creada como un gran frente monumental y de planta semicircular se disponía la orchestra tras la que se situaban los peristilos o jardines para descansar durante los entreactos. En Mérida, Badajoz, podemos encontrar un teatro que data del 16 a. C.
  • El anfiteatro. Es aquí donde los gladiadores entraban en acción y luchaban contra otros o contra fieras. Eran de planta ovalada con arena en el centro, la cual estaba rodeada por la cavea (gradas). Conocemos el de Itálica en Sevilla y el Coliseo de Roma. 
  • El circo. Se empleaba para carreras de carros y se caracterizaba por una planta alargada con una espina con estatuas o monumentos conmemorativos en el centro. En uno de los extremos destacaban las jaulas para los carros. El más conocido es el Circo Máximo de Roma (50 a. C.).

Los romanos también diseñaron obras de ingeniería como acueductos, puentes y calzadas debido, generalmente, a la composición de los terrenos. Era necesario contar con agua abundante en las ciudades y controlar el agua de las lluvias a través del sistema de alcantarillado ya que muchos de sus edificios tenían declive. El Coliseo, con un aforo de 60000, tenía un sistema de toldos en la última planta y se realizaban las conocidas naumaquias, batallas navales en las que levantaban maderas del suelo y lo inundaban todo de agua. Esto habría sido imposible de no ser por el sistema de alcantarillado.

También aparecieron el sistema de alumbrado y las plazas públicas en las que se hacían negocios y foros, a través de los cuales los ciudadanos intercambiaban opiniones y socializaban.

Por otro lado, los arcos del triunfo son un claro ejemplo de la idea que tenían los romanos de expansión ya que son conmemoraciones de batallas y, como hemos podido ver hasta ahora, el arte refleja a toda una sociedad. 

¡Nos leemos!

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