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Especial Pasta: Raviolis con salsa de champiñones

Jesús V. | Huelva
Si has seguido nuestro Especial Pasta sabrás hacer pasta casera, así que vamos a utilizar esos conocimientos recién adquiridos en una receta en la que la dificultad es un poquito más elevada. Metamos las manos en la masa, nunca mejor dicho.

INGREDIENTES:

- Una lámina de pasta
- Queso roquefort
- Champiñones
- Leche
- Harina
- Orégano
- Perejil
- Agua
- 2 dientes de ajos
- Aceite
- Vinagre de Módena
- Sal y pimienta

MODO DE PREPARACIÓN

- Comenzamos por extender la lámina de pasta e ir cortando con un cuchillo cuadrados de tamaño medio e ir amontonándolos en un plato sobre harina entre ellos para que no se peguen una vez la masa esté descongelada. Será más fácil trabajar con ellos una vez cortados todos. Una vez estén listos, esparceremos un poquito de harina sobre nuestra zona de trabajo para que no queden pegados a la encima o mármol y comenzaremos a trabajar. 

- Cortaremos trocitos pequeños del queso roquefort y los iremos introduciendo en el centro del cuadrado y luego iremos uniendo la pasta en cruz igual que un pañuelo, así al cocerlo es más complicado que se abran una vez el calor y el agua hierva. Intenta gastar toda la lámina y, si ves que son muchos, los puedes congelar o meter en el frigorífico, en este último aguantan casi una semana. 

- Una vez pongas a cocer la pasta en agua, sal, aceite y el diente de ajo puedes ir preparando la salsa que acompañarán a estos ravioli. He elegido el champiñón ya que no suele tener un gusto fuerte y suele contraponer el gusto del queso y hacer un puente, casi, perfecto entre ambos si te gustan. Empezaremos con una especie de bechamel en la que picaremos el ajo y lo añadiremos a un fuego medio, una vez se empiecen a dorar, echaremos los champiñones hasta que se hagan. Suelen hacerse rápido ya que se suelen consumir bastante.

- Ahora uniremos a la salsa la harina removiendo con movimientos enérgicos para que no se nos pegue. Una vez echada la harina, añadiremos casi al instante la leche para que no se nos queme y removeremos hasta que quede una consistencia media, sin llegar a la textura de la bechamel. Siempre podremos rectificar la textura con un poco más de leche. 

- Una vez esté lista no dejaremos que se enfríe y la añadiremos a la pasta, previamente colada y enfriada levemente a nuestro plato. Luego pondremos encima de la salsa la pasta y dejaremos la salsa como base. Listo para servir, remover y disfrutar. 
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