Header Ads

«Farmacéuticos: cuidando de ti»

Por Lidia Beatriz | Santa Cruz de Tenerife

La Federación Internacional Farmacéutica (FIP) ha promovido desde 2010 la celebración del Día Mundial del Farmacéutico. Tal y como se aprecia en el cartel, el lema de este año es «Farmacéuticos: cuidando de ti» y recalca «Día a día, desde el primer momento y siempre que lo necesites». Son muchas las instituciones que apoyan la iniciativa para resaltar la importancia del farmacéutico: uno de los sanitarios principales que cuidan del paciente desde múltiples disciplinas.Todos los farmacéuticos están invitados a compartir sus anécdotas, ejemplos e imágenes valiéndose de la etiqueta #dmf2016.

¡Qué bonito! Los farmacéuticos tenemos un día, qué emocionante. Obviamente, no hablo en serio. No es bonito, y mucho menos emocionante, que exista un Día Mundial del Farmacéutico, porque los días conmemorativos tienen una función reivindicativa, de lucha... La misma batalla a la que nos enfrentamos día tras día cuando nos ponemos la bata y nuestra placa identificadora. 

No es difícil acceder a Farmacia. De hecho, muchos alumnos entran a la carrera porque la nota no les ha dado para estudiar otra cosa. Y, antes de existir el plan Bolonia, otro alumnos elegían la licenciatura por no querer hacer algo tan duro como Medicina ni tan «flojo» como Enfermería... ¡Pobres ilusos poco informados! Enfermería no es «floja» y Farmacia es -siendo comedida- tan dura como Medicina.

Los farmacéuticos empezamos nuestro camino con mala pata. De primeras, nadie -o casi- sabe realmente qué estudiamos. Recuerdo cuando fui a la jornada de puertas abiertas de la Universidad de La Laguna (ULL), el lema principal de la presentación era «Farmacia es una ciencia multidisciplinar». Por supuesto se ahorraron que la media para terminarla era de 8,5 años y que los 5.0 se iban a convertir en tus nuevos 10. 

Una vez que ya eres oficialmente un estudiante de Farmacia  una de las primeras cosas que te dicen es «dos de cada tres abandonan». A mí, particularmente, me marcó el discurso de un licenciado que participaba como ponente en un curso de salidas profesionales. «Los farmacéuticos somos aprendices de todo y maestros de nada. Somos el ermitaño que vive en lo alto de la montaña y, desde arriba, observa las aldeas del valle. Allí se encuentra la tribu de los médicos, los biólogos, los químicos... Y nosotros sabemos quién nos puede ayudar en cada momento». Me pareció precioso y, cuando sentía ganas de tirar la toalla, me imaginaba mirando las distintas aldeas disciplinarias desde lo alto de la montaña.

Cuando la vocación es más fuerte que la presión, consigues el título. Vas a conocer a muchos profesionales orgullosos y entre ellos siempre encontrarás a los farmacéuticos. Sin embargo, la población no suele entender por qué estamos tan satisfechos con nuestra titulación. Se debe a que desconocen todas las materias que tenemos que aprender. De ahí que deba existir un Día Mundial del Farmacéutico. Nuestro principal interés es proteger la salud de nuestros usuarios, atender cualquier duda, aconsejar e informar, es decir, cuidar de ti.

Tazas de FarmaFIR
Estamos cansados de que nos digan que estudiamos tanto para acabar vendiendo condones, hartos de que los pacientes consulten con Internet lo que les recomendamos -poniendo en riesgo su salud-, sorprendidos con las excelentes clases magistrales sobre medicamentos «verdaderos» y «marca blanca»... Pero hemos estudiado Farmacia para ser químicos, biólogos, botánicos, médicos de familia y un largo etcétera, aunque en el título sólo diga «Licenciado/Graduado en Farmacia». Por eso y porque ¡ser farmacéutico es un puntazo! 
©