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Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono

Por Lidia Beatriz | Santa Cruz de Tenerife.


El ozono es un gas compuesto por tres átomos de oxígeno y sólo es estable bajo unas condiciones específicas de presión y temperatura.  La mayor parte del ozono se encuentra en la estratosfera y nos protege de la radiación más nociva y permite el paso a la beneficiosa (la que permite la vida). Es decir, la capa de ozono es un filtro natural sin el cuál nuestra existencia no sería posible.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1994, proclamó el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. Desde entonces, todos los dieciséis de septiembre se realizan actividades destinadas a la protección y restablecimiento del ozono. El lema de este año es «El ozono y el clima, recuperados por un mundo unido».

A mediados de los años ochenta, se descubrió que se estaba produciendo un adelgazamiento de la capa de ozono. Se asoció esta pérdida al uso de clorofluorocarburos (CFC), gases que se empleaban en refrigeradores y aerosoles. Estos gases son muy estables y se acumulan en la estratósfera, cuando incide sobre ellos la radiación ultravioleta se disocian en carbono, flúor y cloro. Este último tiene una gran afinidad por el ozono y, por tanto, reacciona con él.
Esquema sobre la capa de ozono (COP-21 / AFP) 
Como alternativa se optó por emplear los hidrofluorocarburos (HFC). Eliminado el cloro de la molécula, ¿qué podría salir mal? Los HFC contienen flúor y éste es un gas invernadero, esto es, los HFC son responsables del calentamiento global acelerado. Estos gases con excelentes propiedades refrigerantes, están convirtiendo al planeta en un horno.

Pero este año se celebra que la capa de ozono se restaura, puesto que estos gases se van reduciendo con la colaboración de todos.
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