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Techos de cristal y suelos pegajosos

Mari Carmen | Mérida



Puede parecer que los techos de cristal y los suelos pegajosos no tienen mucha relación entre sí ni tienen mucho sentido, pero entendidos como metáforas tienen mucha relación con algo anteriormente explicado, el pink tax o tasa rosa.

El techo de cristal es un concepto que hace referencia a las «barreras invisibles» que impiden o dificultan el ascenso a mujeres en su carrera laboral. Este término apareció por primera vez como glass ceiling barriers en un artículo del Wall Street Journal1 de 1986 en los Estados Unidos. Este artículo hablaba de como mujeres altamente cualificadas no alcanzaban los puestos más altos de la jerarquía debido a dichas barreras. Años más tarde, en 1991, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos creó una comisión para el estudio del fenómeno, tanto en el caso de las mujeres como con otras minorías (raza, religión, orientación sexual...) que también se encontraban barreras similares.

Los suelos pegajosos, aunque parezca que no tienen nada que ver con lo previamente hablado ,también tienen relación con las mujeres en el mundo laboral y los impedimentos que se encuentran a la hora de ascender. Este concepto hace referencia al hecho de que se asocian las tareas del cuidado de la casa y la familia a la madre, este «trabajo extra» impediría a la mujer poder rendir adecuadamente dado que dispone de menos tiempo libre y tiempo de descanso.

Un estudio de la Organización Internacional de Trabajo (OIT)2, presentado en mayo de 2001, afirmaba datos como el hecho de que las mujeres sólo desempeñan del 1 al 3% de los máximos puestos ejecutivos en las mayores empresas del mundo o que las mujeres trabajan más que los hombres en casi todos los países siendo ellas quienes siguen realizando la mayor parte del trabajo no remunerado.

Si miramos datos más recientes, de la Comisión Europea en 20153, las mujeres constituyen únicamente el 21,2% de los puestos en consejos administrativos y tan sólo alrededor del 17% de las empresas cotizadas en bolsas. Por otro lado, en nuestro país según datos también de 2015 recogidos por el Ministerio de Empleo4, las mujeres eran más del 46% de la población activa. Cabe destacar también que las mujeres en ámbitos como la banca, el sector empresarial o la política se encuentran incluso en menor número en los altos cargos.


Se presupone que con el paso del tiempo estas barreras irán desapareciendo con medidas propuestas por los gobiernos y por las propias empresas, también gracias a que poco a poco se va dando una educación en la que las tareas comúnmente asociadas a las mujeres van repartiéndose equitativamente en todos los miembros de la unidad doméstica.
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