Header Ads

La llegada del Periodismo a Internet

Por Alejandra Glez. Noda | Santa Cruz de Tenerife 


Con la llegada de un nuevo medio los periodistas tuvieron, una vez más, que adaptarse. La radio, la televisión y el periodismo que había empezado con la prensa escrita vivieron una nueva transformación. A su vez, los anteriores soportes tuvieron que encontrar la manera de sobrevivir en una nueva era en la que la inmediatez lo domina todo.

El periodismo electrónico tiene un rasgo fundamental: todos los soportes anteriores se incluyen en él. Es decir, en la web caben tanto textos como imágenes, sonidos o vídeos. Esto provoca que el periodismo digital sea multimedia. La disciplina que estudia el nuevo medio o canal se conoce como ciberperiodismo. Esta surgió con el nacimiento de los medios digitales.

Para llegar a esto, con anterioridad habían surgido, en 1970, otras tecnologías como el audiotexto,
teletexto y videotexto. Con posterioridad, los boletines de noticias a finales de los 70 también marcaron el camino. Luego, el periódico por fax y la publicación en diskette. El suplemento cultural del ABC en formato CD-ROM también supuso un gran avance. Cuando tras varios intentos surgió Internet llegó la nueva concepción del periodismo y la disciplina del ciberperiodismo.

En este libro se dan algunas de las claves.
Los primeros periódicos electrónicos surgieron en EE.UU. en la década de 1990: Chicago Tribune (1992), San José Mercury Tribune (el primero digital en su totalidad, 1994), New York Times on the web (1996). En Europa el crecimiento fue menos destacado al principio. Su precursor fue el Daily Telegraph en 1994.

En España, El Temps en 1994, una revista catalana, fue la pionera. Sin embargo, fue el Boletín Oficial del Estado quien en septiembre de 1994 se convirtió en el primer diario digital español. Después de El Temps se crearon en Cataluña otros como El Periódico de Catalunya (1994), Avui y La Vanguardia (1995). A los emergidos en Cataluña le siguió ABC en abril de 1995. El Mundo y El País estrenaron versión en Internet en 1996.

Con la aparición del nuevo canal los medios de comunicación como habíamos dicho tuvieron que adaptar su presencia a él. La multimedialidad era una de sus principales novedades, pero también hay que destacar la posibilidad de la interactividad y la hipertextualidad.

La interactividad es la capacidad de tener retroalimentación. Los lectores dejan de ser entes pasivos que reciben información, pero con limitados métodos de respuesta. Ahora las posibilidades se multiplican y es muy sencilla la comunicación en ambos sentidos.

La hipertextualidad es lo que permite que la lectura deje de ser secuencial. Ya no hay que seguir el orden lógico de las páginas, ahora desde cualquier lugar se puede acceder a cualquier otro. Esto provoca que la estructura sea más similar al pensamiento humano. Unas ideas se conectan con las otras. La capacidad de incluir enlaces provoca que se puedan incluir relación con otras entradas (o incluso dentro de la misma entrada) para establecer dichas relaciones que permitan ampliar la información, documentación, etc.

Los portales informativos puede tener dos orígenes: prevenir de un canal diferente que se integra en la red o surgir en línea. Los medios que existían con anterioridad han tenido que renovar sus estructuras como decíamos. En Internet la información es constante mientras que en los otros no lo es tanto.

Los periódicos han optado por crear una versión digital donde muestren el “última hora” y los contenidos multimedia mientras que sus versiones impresas amplían información y refuerzan la misión interpretativa. Una vez más, la prensa es la mayor afectada, ya que ya habían tenido que enfrentarse al nacimiento de la radio y la televisión. A los periódicos cada vez les cuesta más vender y encontrar anunciantes. Ese es su nuevo obstáculo a superar.
Cómo escribir para Internet. 

La gran limitación de los medios surgidos en Internet es la sobreabundancia de la información. Los periodistas deben enfrentarse a un panorama en el que todos somos capaces de publicar aquello que nos parezca. Los periodistas han de ser la referencia que sepan discernir lo que es veraz de lo que no. Deben comprobar, contrastar fuentes… las tareas clásicas reforzadas por la inmediatez.
©