Header Ads

Dolor menstrual y cómo combatirlo


Las mujeres en edad fértil a menudo se quejan de sufrir dolores menstruales, pero muy pocas saben los verdaderos motivos y el alcance de este trastorno con nombre propio: dismenorrea. Se trata de un dolor tipo cólico en la parte baja del abdomen y/o en la zona pélvica que, además, puede afectar a la zona lumbar e ir acompañado de hinchazón, calambres en las piernas, náuseas, vómitos, mareos, diarrea... Y, en algunos casos, produce ansiedad, tristeza, irritabilidad y depresión. Por lo tanto, no es un simple dolor, es un problema que afecta a todos con consecuencias anímicas, físicas e, incluso, incapacitantes.

La mayor parte de los casos son de carácter leve. El dolor aparece unos días antes del período o ese mismo día con una duración no superior a veinticuatro horas tras la llegada del sangrado. Esta molestia dolorosa se puede considerar normal y, aunque incómoda, no interfiere en el desarrollo de la actividad normal de la mujer. Sin embargo, un pequeño porcentaje dentro del grupo de mujeres que sufren dolores menstruales están dentro de un carácter severo que las incapacita para asistir al colegio, trabajo, etcétera. En todos los casos es bueno consultar con el especialista, porque sentir dolor no es normal ni natural, se trata de un signo de alerta y es necesaria una exploración.

La dismenorrea puede clasificarse en:

Dismenorrea primaria. Dolor menstrual típico de la juventud, sin causa subyacente. Puede aparecer unos días antes de la menstruación o el mismo día, desapareciendo a lo largo de este último. Aunque puede disminuir tras el parto y con la edad, se prolonga durante toda la vida fértil. Su existencia se debe a la formación y acción de prostaglandinas, moléculas responsables del dolor y la contracción uterina.

Dismenorrea secundaria. Dolor menstrual más característico de las mujeres más adultas (a partir de los treinta años), tiene una causa o enfermedad subyacente (miomas, endometriosis u otra). El dolor es continúo-a diferencia del anterior que es espasmódico-y aparece desde la semana anterior a la menstruación y continúa durante todo el período. Siempre debe acudirse al especialista para una valoración.

El tratamiento contra la dismenorrea va a depende de si es de tipo primario o secundario, también del grado y de las características individuales de cada mujer: 

-Para la dismenorrea primaria se pueden tomar AINEs como ibuprofeno, naproxeno o dexketeprofeno (siempre y cuando no exista alergia). No es necesario ir a la dosis más alta. De hecho, muchos medicamentos populares para el dolor menstrual llevan una dosis baja combinada con cafeína, puesto que esta última potencia el efecto. Desaconsejo el uso de paracetamol y ácido acetil salicílico, puesto que tienen efecto anticoagulante.

En ocasiones, el ginecólogo valora la situación y propone una terapia hormonal con anticonceptivos. Sin embargo, puede ser suficiente con seguir los siguientes consejos:
     •Beber líquidos de forma regular.
     •No fumar.
     •Dieta equilibrada.
     •No abusar de la cafeína.
     •No consumir alcohol por encima de la recomendación saludable.
     •Realizar ejercicio liviano. Por ejemplo, salir a caminar días alternos.

-Para una dismenorrea secundaria es necesaria la investigación para descubrir la enfermedad subyacente y tratarla de manera específica.

Existe un remedio natural que ayuda en el Síndrome PreMenstrual (SPM) y facilita la menstruación. Se trata del aceite de onagra, gracias a su actividad antinflamatoria ayuda a combatir el dolor. También mejora el estado anímico, la irritabilidad y los cambios de humor. Próximamente habrá entradas sobre el SPM y el aceite de onagra.

Si sufres dismenorrea, no olvides consultar con tu médico de familia o tu ginecólogo. Además, siempre puedes hablar con tu farmacéutico.

Lidia Beatriz.

No hay comentarios

©