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Endodoncia o cómo convertir un diente en zombie

Hace unos meses noté una incomodidad en mi encía. Estaba convencida de que me había salido un bulto, un flemón. Había aparecido justo encima de un diente que, desde hacía años, había empezado a cambiar de color, aunque no había causado ninguna otra molestia hasta el momento. No soy descuidada con mi boca, me hago revisiones anuales y, cuando noto algo diferente, acudo enseguida. Mi dentista nunca había dado importancia al viraje de color de mi pieza dental así que, cuando noté la inflamación sobre él, decidí cambiar. En la nueva clínica me tomaron por loca y ni siquiera tocaban donde yo les indicaba... Al final, elegí una buena clínica maxilofacial, siguieron todo el protocolo correctamente y ahí estaba el quiste y mi diente infectado, muerto: necesitaba una endodoncia.
¿Qué es?
Una endodoncia es un procedimiento odontológico que elimina la pulpa del diente y sella el conducto pulpar. En esa zona están ubicados los nervios y vasos sanguíneos que lo nutren y le otorgan vida. Su objetivo es evitar que el hueso y la encía no sigan sufriendo daño y que esa pieza sea salvada y pueda seguir siendo funcional.
Causas
Las principales causas de necrosis pulpar o muerte de la dentición son:
•Caries profundas.
•Traumatismos.
•Erosión.
•Abrasión.
•Desgaste.
•Inadecuados tratamientos y materiales.
Síntomas
Entre los síntomas que indican la necrosis pulpar y, por tanto, la necesidad de ser sometido a una endodoncia podemos encontrar:
•Dolor.
•Sensibilidad.
•Cambio de color.
•Flemón.
Diagnóstico
 El odontólogo debe realizar una radiografía, con sus conocimientos y experiencia verán claro el problema y decidirán si necesitas una endodoncia o no.
Proceso
Se hará un agujero en el diente para limpiar su interior. La pulpa dañada será completamente removida con el posterior sello del diente. La pieza intervenida es aislada por completo del resto de la dentadura y del organismo. Todo transcurre con anestesia local y, al finalizar, el endodoncista hará una nueva radiografía del diente para asegurarse de que todo ha quedado como es deseado.

Si ha aparecido un flemón hay que evaluar si con la endodoncia disminuirá o no. De no desaparecer por sí solo, debe realizarse una intervención para su eliminación. Suele ser en el período de un año tras la endodoncia.

No hay dolor en ningún momento. El diente pierde toda la sensibilidad, porque ha sido vaciado. Sin nervio, no hay dolor ni ninguna otra sensación. A mí me gusta decir que tengo un diente zombie. Los dentistas siempre prefieren salvar el diente a extraerlo y colocar un implante por el mero hecho de ser del propio individuo con todo lo que ello implica.

En mi caso, se sospecha que me di un golpe tiempo atrás. Debo acudir a una revisión tras seis meses de la endodoncia para valorar el estado del flemón. Y, aunque la coloración de la pieza es diferente a la del resto, estoy muy contenta de haber salvado mi diente zombie. 

(En la imagen se puede apreciar el cambio de coloración del diente afecto respecto a los otros).

Lidia Beatriz.
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