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Artrosis, un mal común

La artrosis es una de las enfermedades más frecuentes en la población. Quien la padece sufre un desgaste de sus articulaciones, perdiendo el cartílago que recubre y facilita el movimiento entre los extremos de dos huesos en contacto. Tanto hombres como mujeres a partir de los treinta y cinco años pueden padecerla, sin embargo, se ha observado que la mayoría de los casos corresponden a mujeres. Entre sus consecuencias se encuentra el aumento de riesgo cardiovascular. Y, tras una lesión, aumenta la probabilidad de sufrir artrosis en la articulación dañada.
Síntomas
Los principales síntomas de la artrosis son:

•Dolor. El brote agudo de dolor puede estar influenciado por el tiempo ambiental y el esfuerzo físico realizado.
•Crujido. Cuando una articulación hace el característico «crac» indica que dicha articulación puede estar sufriendo un comienzo de artrosis.
•Inflamación. La articulación afectada por el proceso tiende a inflamarse, acompañada de dolor.
•Deformación de la articulación con posible limitación del movimiento. Es característico en la artrosis de las falanges.
Diagnóstico
Para diagnosticar la artrosis basta con una sencilla radiografía. Un traumatólogo o un médico rehabilitador captará rápidamente el estado de la articulación.

No tiene nada que ver con la artritis reumatoide, ésta es una enfermedad autoinmune. El propio organismo reconoce como extraño el tejido de la articulación y ataca, causando otros problemas asociados en diferentes órganos. Por tanto, en analíticas aparecerán elevados los anticuerpos específicos.
Tratamiento
No existe un tratamiento curativo. Sólo es posible aliviar los síntomas del brote y ralentizar el avance.

El medicamento estrella para la protección de la articulación (condroprotector) es el condroitín sulfato para articulaciones menores y la glucosamina para articulaciones mayores (aunque bien es cierto que ambos pueden funcionar bien en todas). Son bastante seguros en cuanto a efectos secundarios y no interaccionan con cualquier otro tipo de medicación. Su único inconveniente es que necesitan de unos dos meses para que su eficacia se manifieste, puesto que necesitan acumularse en la articulación. Una vez en la zona disminuye el dolor, aumenta la movilidad, reduce la progresión y, por tanto, baja la necesidad de consumir antiinflamatorios. Tras tres meses de tratamiento existen reservas suficientes en la articulación como para poder hacer un descanso de dos meses.

Para la fase de dolor e inflamación se emplean AINEs, es decir, antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, el dexketeprofeno, etcétera, y frío local. El consumo de este tipo de medicamentos conlleva el aumento de riesgo cardiovascular, por lo que siempre es mejor tomar condroprotectores.
Cada vez menos se opta por la intervención quirúrgia, pero en algunos pacientes es la mejor opción. Durante la espera para ser operado, el paciente puede requerir infiltraciones de ácido hialurónico. Existen otras terapias alternativas muy controvertidas como infiltrar ozono y plasma del propio paciente.

Para personas deportistas o con una artrosis en una fase inicial puede ayudar tomar complejos de ácido hialurónico y colágeno.
Estilo de Vida
 El ser humano está diseñado para moverse, pero  no en exceso. Los deportistas de élite y las personas con trabajos físicos tienen todas las papeletas para sufrir artrosis, también las personas sedentarias. Para mantener tus articulaciones sanas se recomienda:

•Repartir siempre las cargas, empleando los huesos más fuertes para soportar mejor el peso.
•Caminar o ir en bicicleta durante media hora al menos tres veces en semana. El ritmo apropiado debe ser el suficiente como para poder hablar, pero que no sea posible cantar.
•Evitar escaleras, pendientes y terrenos irregulares, sobre todo las personas que ya tengan un proceso artrósico iniciado.
•En caso de deportistas, emplear calzado bueno y adecuado, acudir al médico ante la mínima inflamación. Se recomienda que consuman protectores del cartílago como pauta general.
•En mujeres postmenopausia, debe controlarse la osteoporosis.
•Llevar una dieta sana y disminuir la masa corporal.

Lidia Beatriz.
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