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Moral A Media Jornada

Accidente de tren de Santiago de Compostela. 
Todo el mundo conoce ya la foto del niño sirio muerto en la playa. No seré yo quien la reproduzca de nuevo y cree morbo innecesario. Lo que me ha llamado la atención ha sido el bombo que se le ha dado a la foto mundialmente. Como si nunca antes hubiera pasado algo parecido en el mundo. La sociedad, es así de hipócrita. Cada día mueren niños de hambre, de enfermedades, por miles de motivos, pero las personas solo se ablandan, de forma momentánea, por un niño muerto a orillas de una playa. No seré yo quien niegue que es una tragedia lo que están viviendo y que debe haber una solución, pero no hay que ir arreglando a ritmo de golpe mediático. 

Eso es lo que pasa en el mundo. Nada importa y nada es necesario arreglar de forma tan urgente hasta que no lo ve todo el mundo en los distintos medios de comunicación, sea prensa escrita, vista, o redes sociales. El resto del mundo vivimos en una nube de cabreo constante con los políticos que nos ha tocado aguantar y no vemos más allá, y cuando lo hacemos, se nos parte el corazón. Eso sí, solo por un par de días. Es cruel reconocerlo pero dentro de un mes, cuando la liga de fútbol comience a dar sus frutos y la campaña electoral de los primeros titulares, nadie se acordará del niño sirio, de los refugiados ni del autor que realizó la ya por desgracia, mítica foto. Así vivimos, y de momento, no nos va mal.
Refugiados sirios en Irak,

A lo largo de nuestras vidas estoy seguro que hemos vivido tragedias importantes, cabe recordar el 11- M, ataques terroristas por parte de ETA, o algo inevitable como son las catástrofes naturales. Terremotos o inundaciones han copado los telediarios cuando suceden y la ayuda se vuelca con ellos. ¿Quién se acuerda hoy día de los terremotos de hace unos años? Nadie. Solo el pueblo en cuestión. Por eso este país vive la moral a media jornada. No nos interesa tenerla a tiempo completo pues ya tenemos demasiado con nuestra vida diaria. Cruel, sí, pero cierto.

En unos meses, estaremos gritando por el clásico, gritando por la campaña electoral, gritando porque en Sálvame la trigésimo novena amante de Kiko Rivera enseña los pechos. Pero en Siria, en África, en las ciudades afectadas por catástrofes naturales seguirán viviendo el mismo drama diario y las mismas penurias. Pero eso ya no importará a nadie, No sale en televisión, y si no sale ahí es que ya no pasa nada. Qué sería de muchos españoles si supieran la manipulación informativa que hay en nuestro país para acallar ciertos temas y darle bombo a otros innecesarios.

Triste sociedad es la española, que vive a media rebeldia, acorde con la moral que nos ha tocado vivir.
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