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Trucos para engañar al alcoholímetro

El alcohol, exactamente el etanol, es uno de los tóxicos de uso más frecuente entre los jóvenes. Los momentos de ocio y diversión lo suelen tener como protagonista y es de gran interés el empleo de métodos para esquivar dar positivo en los controles de alcoholemia. Así somos, no nos preocupa matarnos o matar, sino que nos multen. ¿Realmente funcionan las estrategias? El único truco es no beber. Si decides hacerlo, no conduzcas. Bien es cierto que una cerveza comiendo o una copa de vino, tras una amena sobremesa, no afectan a la conducción. Pero todos sabemos a qué tipo de ingesta de alcohol me refiero y dista mucho de la unidad. A lo largo de esta entrada desmontaremos todas esas estrategias absurdas que generan una falsa seguridad en nosotros.

Beber gran cantidad de agua

La vida media del alcohol en nuestro organismo es de tres horas aproximadamente. Esto significa que nuestro cuerpo tarda tres horas en reducir a la mitad la cantidad de alcohol que ha absorbido. Eso no quiere decir que a las tres horas puedas conducir, porque la mitad todavía puede ser un nivel demasiado elevado. No importa cuanta agua bebas, el proceso de metabolización es el que es y no aumentará ni aunque te dediques a hacer ejercicio intenso, igual de ineficaz que beber agua.

Beber aceite de oliva virgen extra antes del consumo

Dicen que el aceite crea una barrera protectora que hará que se absorba menos alcohol. Falso. El aceite de oliva virgen extra está muy bueno en una tostada, en la ensalada, en la comida... Pero bebértelo tal cuál no es muy agradable y, encima, no conseguirás el objetivo. Además, mezclar las bebidas alcohólicas con otras gaseosas aumenta la absorción del etanol. En conclusión, es un método inútil como tragarte los granos de café.

Vomitar

El vómito es una estrategia de nuestro cuerpo para expulsar tóxicos y no absorberlos. Se generan una serie de efectos físicos desagradables tales como sudor frío y temblor, a parte de lo visualmente asqueroso que es. Vomitar sólo servirá para expulsar la última copa ingerida, no elimina el alcohol que ya recorre nuestro torrente sanguíneo. Del mismo modo, mascar una sustancia absorbente tampoco funcionará, puesto que, de absorber algo, sólo funcionará con los restos que hayan en nuestra cavidad bucal.

Soplar despacio

El detector tiene su funcionamiento, o soplas bien o no detecta. Te harán soplar tantas veces sea necesario para que registre el nivel de alcohol y, si les vacilas mucho, pueden extraerte directamente la sangre. Tienes las de perder.

Chupar baterías de litio

Ésta es la más sorprendente. No sé a quién se le ocurrió, pero mejor se dedica a otra cosa. Lo mismo para comer césped, pasta de dientes...


Espero que haya quedado claro el mensaje, pero lo repetiré: no abuses del alcohol y mucho menos te pongas al volante. No eres invencible y, mucho peor, serás un peligro para personas inocentes. Prometo una entrada sobre cómo afecta el etanol a nuestro organismo. Hasta la próxima.
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