Header Ads

¿Música o Ruido?




No cabe duda que la música de hoy en día,  la que bailamos (nos guste o no) en las discotecas o bares, la que no para de sonar en la radio, la que pertenece al Top Ten de la macro lista de éxitos mundiales, es cuando menos comercial. Vaaaaaleeeee, rectifico. No TODA es puramente comercial, también hay artistas que de verdad se merecen estar en el puesto donde están.

Es completamente comprensible que la música tenga un objetivo comercial, puesto que los artistas también son seres vivos (bueno nuestro gran Freddy Mercury era más que eso) y necesitan dinero para vivir, y para ello es fundamental que los discos y los sencillos se vendan todo lo posible. Pero en demasiadas ocasiones se ve claramente como de esa necesidad de vender se crea una ABERRACIÓN para los sentidos. Se deja de la lado toda la imaginación y se tira de fórmulas que, simplemente, funcionan bien (Aún no me explico muy bien por qué).

¿Qué habría sido de Justin Bieber si hubiera enfocado su carrera de otra manera, si no se hubiera dejado influenciar y manipular por los GRANDES de las discográficas? Tal vez no vendería tanto como lo hace hoy, ni sería multimillonario, pero seguramente su música sería MUCHO más interesante y su vida MUCHÍSIMO más tranquila.

¿Por qué una base repetitiva, con un toque electrónico y un lenguaje cada vez más obsceno y denigrante, tiene muchísimos más seguidores que LA MÚSICA DE VERDAD? Sí, el reggaetón de hoy en día va de mal en peor. Ya de por si es un género que no me gusta, para nada, aunque he de admitir que, como todo el mundo, lo bailo con un par de copas de más. No soy la clase de persona que te va a juzgar por el tipo de música que escuches, así que si escuchas reggaetón, bienvenido seas mamasita/papito. Lo que quiero decir es que me niego a admitir que canciones destinadas al puro y duro ‘perreo’ tengan un hueco más grande y accesible en las radios, discografías y sociedad hoy en día que cualquier otro grupo que trabaja duro ¿Alguien se ha parado a escuchar algunas de las letras? En sí, no deberían de permitirse en horario infantil…

Para colmo, nos llega el videoclip de Ylenia dándolo todo con una letra incoherente, llena de gemidos, sin profundidad, sin más significado que el de aquel que quiere un discreto affaire en el baño de la discoteca. Tiene muchísimos comentarios negativos, tantos que parece imposible que esté entre las canciones más vendidas de ITunes. ¿Incoherencia o hipocresía? ¿Merece la pena pagar una canción que ha sido retocada con cientos de filtros para construir la voz de la cantante? ¿En serio?

Un día hace tiempo conocí, casi por casualidad, navegando por la red al jamaicano Brushy One String. Un pobre hombre (y cuando me refiero a pobre, quiero decir MUY POBRE) amante de la música, que a falta de medios para poder realizar su sueño, hace MÚSICA tocando la guitarra con UNA sola cuerda. Seguramente te parezca imposible, PERO SÍ QUE ES posible. Por fin, hace un tiempo, logró grabar un disco de estudio gracias a la familla que le dio su breve aparición en el documental RiseUp. Una historia de superación como ninguna otra, pero la verdad es que (muy muy a mi pesar) desde el lanzamiento de su disco no mucha gente se ha interesado por su preciosa historia, y se ha reducido a un breve artículo en alguna parte de la red.


La música que nos venden es la música que consumimos, por lo tanto deberíamos preguntarnos a nosotros mismos por qué la escuchamos. ¿Es por falta de medios para descubrir nuevos géneros y grupos? MENTIRA aplicaciones como Spotify y Last.fm ponen a tu alcance cientos de artistas de todo tipo ¿Es por falta de ganas y porque resulta más fácil escuchar lo de los demás? Puede ¿Es por miedo a ser el raro del grupo? Eso seguro.

Y es que tristemente vivimos en un mundo donde es más común  que nos gusten letras que no hacen más que invocar al dios de la fiesta, desfase y lujuria, que dar oportunidad a nuevos grupos, con fórmulas nuevas y brillantes ¿Escuchamos música o ruido? 

Esa reflexión ya depende de cada uno.


MI
©