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La Tos: consejos y tratamiento

No estamos a salvo de la tos en ninguna estación del año. Los cambios de temperatura, forzar la garganta durante un concierto, beber cosas muy frías o consumir alcohol son algunos de los agentes irritantes. Cómo tratar la tos es una de las consultas más comunes y durante esta entrada aprenderemos cosas sobre ella.

La tos se define como contracción espasmódica repentina y en ocasiones repetitiva de los músculos espiratorios torácicos y abdominales, implica la expulsión violenta del aire de los pulmones con un sonido característico; se realiza con el objeto de mantener las vías  respiratorias libres. Todo es consecuencia de  estímulos irritativos.

Podemos padecer una tos aguda o crónica, seca o productiva. Dependiendo del tipo y su origen deben adoptarse unas medidas u otras. En la mayoría de los casos, los pacientes jóvenes padecen tos aguda y seca consecuencia de resfriados, gripes y cualquier otro tipo de irritación, tos aguda y productiva consecuencia de infecciones de las vías respiratorias. En el caso de ser una persona joven fumadora puede presentar tos crónica y seca. De todas estas modalidades, la única con sentido fisiológico es la tos productiva. Tal y como describimos, el objetivo de la tos es mantener las vías respiratorias libres de objetos extraños y mucosidad. No obstante, el origen de la tos debe identificarse para que sea abolida desde la raíz, por así decirlo.

Para prevenir la tos debemos:

  • Evitar el aire seco.
  • Procurar no inhalar polvo, humo...
  • No someterse a cambios bruscos de temperatura.
  • No fumar.
  • Otras.

Si ya padecemos tos, es recomendable seguir una serie de pautas no farmacológicas como:

  • Hidratar la zona con el aumento en la ingesta de líquidos. Así se suaviza la garganta y se favorece la formación y liberación de moco.
  • Permanecer en habitaciones bien ventiladas.
  • Aliviar la irritación de la tos seca con miel.
  • Inhalar vapores, también puede incluirse el uso de algún producto balsámico como es el mentol.
  • Suprimir el tabaco.
  • Favorecer la fabricación de saliva.

Respecto al tratamiento farmacológico, debe tener en cuenta el tipo de tos y las características personales del paciente (alergias, enfermedades, causa de la tos...). La tos productiva no debe ser eliminada, sólo debe aconsejarse un antitusivo cuando el descanso nocturno sea imposible. Se deben emplear jarabes que faciliten la formación y expulsión de la mucosidad. Si, por el contrario, se trata de una tos seca o no productiva se pueden tomar antitusivos, siempre valorando cuál es la causa subyacente y tratando ésta.

Si la tos permanece más de dos semanas, debes consultar con un especialista. Muchas veces aunque la tos seca o no productiva no esté justificada fisiológicamente, algún estímulo fisiológico debe estar desencadenándola. En muchas ocasiones, se padece un tipo de tos psicógena, de origen nervioso, que debe ser estudiada.

Recuerda proteger tu cuerpo de los excesos y los cambios bruscos de temperatura, si quieres seguir disfrutando de tu día a día al cien por cien. Acude a tu médico o consulta a tu farmacéutico cuando sufras de tos. Si tienes una enfermedad del tipo obstructivo crónico como el asma, informa al sanitario que te atiende, de esta manera recibirás una mejor atención y más adecuada para ti. Lo mismo en los casos de diabetes, hipertensión, alergias... Encontrarán la terapia apropiada para que la incómoda tos desaparezca.

Lidia Beatriz.
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