Header Ads

Donar es regalar vida IV: Médula ósea

Tras varias entradas sobre este importante tema, termino la jornada de donación con el transplante de médula ósea. Es tan importante y extenso que existe una página web con amplia información al respecto. Si, tras leer mi humilde introducción al tema, estás interesado y/o deseas saber más, sólo tienes que hacer clic en este enlace. Muchas personas con enfermedades que afectan a la sangre, esperan por gente solidaria como tú.

La médula ósea es un tejido situado en el interior de algunos huesos, principalmente huesos largos, y donde se encuentran las células madre de las líneas celulares sanguíneas, entre otras. Igual que ocurre con el cordón umbilical, se extrae la sangre que rodea dicho tejido, porque es rico en estas células pluripotenciales. A partir de una célula madre sanguínea se pueden obtener leucocitos-los conocidos como glóbulos blancos y que son responsables de la defensa-, hematíes-o glóbulos rojos que transportan oxígeno a los tejidos y dióxido de carbono para su expulsión- y trombocitos-también denominados plaquetas, las cuáles intervienen en la coagulación.

Al donar médula ósea permitimos que personas que padecen enfermedades muy graves como  la leucemia puedan seguir viviendo. Para ser donante tienes que ser mayor de 18 años y menor de 55, no padecer ninguna enfermedad transmisible o cualquiera que ponga en riesgo su vida al donar. Está totalmente prohibido que dones médula ósea si padeces alguna de las siguientes enfermedades:

  • Hipertensión arterial no controlada.
  • Diabetes mellitus dependiente de insulina.
  • Enfermedad cardiovascular, pulmonar, hepática, hematológica u otra patología que suponga un riesgo sobreañadido de complicaciones durante la donación.
  • Enfermedad tumoral maligna, hematológica o autoinmune que suponga riesgo de transmisión para el receptor.
  • Infección por virus de la hepatitis B o C, virus de la inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o por otros agentes potencialmente contagiosos.
  • Algún factor de riesgo de SIDA (anticuerpos anti-VIH positivos, drogadicción por vía intravenosa, relaciones sexuales múltiples, ser pareja de uno de los anteriores, ser hemofílicos o pareja sexual de hemofílico, lesiones con material contaminado en el último año).
  • Haber sido dado de baja definitiva como donante de sangre.
  • Tener antecedentes de enfermedad inflamatoria ocular (iritis, episcleritis) o fibromiálgia.
  • Tener antecedentes o factores de riesgo de trombosis venosa profunda o embolismo pulmonar. 
  • Recibir tratamiento con litio.
  • Tener recuentos de plaquetas inferiores a 150.000/ml.
  • Otras.


Para hacerte donante debes informarte en las diferentes consejerías de Sanidad de las Comunidades Autónomas, la Organización Nacional de Transplantes, Fundación Josep Carreras-REDMO... En cualquiera de ellas te aportarán todos los detalles que debes conocer. Después rellenarás un documento de inscripción en el registro y firmar el consentimiento informado. Obtendrán una muestra de saliva para saber con quién puedes ser compatible. Cuando aparezca un paciente compatible contigo, serás avisado para realizar tu donación.

El compromiso personal es muy importante. La vida de personas depende de tu entrega. Espero que estas pequeñas pinceladas sobre el mundo de la donación te hayan servido. Recuerda que puedes profundizar en la donación de médula ósea siguiendo el enlace
©