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Omeprazol: ¿el enemigo en casa?


El pasado junio, aproximadamente a mediado de mes, encontrábamos en diarios y televisión titulares alarmantes relacionados con este medicamento. Entre las variopintas informaciones encontramos titulares alarmantes como "Cuidado con el omeprazol, aumenta el riesgo de producir infartos" y otros más comedidos del tipo "El peligro de abusar del omeprazol". A medida que avanzas en la lectura o atiendes al presentador, parece que, en realidad, tomándolo según la pauta médica y para su apropiada indicación, el riesgo es mínimo. Sin embargo, en las oficinas de farmacia las personas de edad avanzada (y no tanto) se mostraban alarmados, como si durmieran con un asesino en serie. No es la primera vez que salta a los medios una alerta sobre el omeprazol, en el año 2013 se habló de que causaba déficit de vitamina B12 y demencia, pero ¿qué hay de verdad en todo esto?

El omeprazol es un agente que pertenece al grupo de los denominados inhibidores de la bomba de protones, son muy útiles para inhibir la secreción ácida a cualquier nivel. Por este motivo, se emplean principalmente en el tratamiento de úlceras gástricas y en la enfermedad por reflujo gastroesofágico. También ha demostrado ser eficaz en el síndrome de Zollinger-Ellison, un tumor de los islotes pancreáticos, y en la infección por Helycobacter pylori. Sus efectos secundarios suelen ser leves y reversibles: cefalea, estreñimiento, flatulencia... Es un fármaco muy seguro. A menudo se suele prescribir junto a fármacos tipo AINE (ibuprofeno, naproxeno...), esto se debe a que esos medicamentos (por su propio mecanismo de acción) favorecen la formación de úlceras gástricas. Según lo que acabo de contar, ¿cuándo es peligroso el consumo?

Paracelso, conocido como el padre de la Farmacología, dijo "la dosis hace el veneno". Cualquier cosa que consumamos más allá de su cantidad recomendada es nociva, incluso el agua. El consumo de omeprazol se ha disparado en todo el mundo. La mayoría de las veces ese uso es incorrecto y desmesurado, provocando la alteración fisiológica del organismo y, por tanto, enfermedades. Los inhibidores de la bomba de protones no deben tomarse porque nos hayamos pasado en la cena de Navidad o por el mero hecho de que tomemos gran cantidad de medicinas. Sólo es útil cuando se genera un proceso ulceroso.

Recuerda, no tomes nunca un medicamento porque le haya ido bien a tu vecina. Intenta estar pendiente de tus familiares y explicarles la importancia de seguir las recomendaciones médicas, y siempre puedes consultar con tu farmacéutico.
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