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¿Ha comenzado la edad de oro del deporte femenino español?

Hace unos días la teninsta Garbiñe Muguruza, emulaba a la mejor Conchita Martínez y se plantaba contra todo pronóstico en la final de Wimbeldon femenina que perdería contra Serena William. Una derrota nada amarga para la joven tenista de tan sólo 21 años.

En baloncesto vienen pegando fuerte también. Las de la absoluta se hicieron con el bronce mientras que con Lanzarote como sede la U20 se alzó con el oro. El fútbol femenino llegó por primera vez a disputar un mundial…

Para empezar en este blog, voy a contaros la situación actual del deporte para la mujer, con sus pros y sus contras; con todo lo que ha conseguido y con lo que les queda por conseguir. En ese mundillo tan estereotipado como es el deporte, pese a los grandes éxitos que han conseguido.

Éxitos que se traducen en cifras y es que el 69% de las medallas de los grandes eventos llevan nombre de mujer. Más datos, 217 medallas femeninas por 208 masculinas desde el 2007. Esto ratifica el cambio que ha tenido el papel de la mujer en la sociedad y con ello el deporte. La sociedad ha evolucionado y la mujer ha adquirido un rol nuevo.
Este cambio ha ido acompañado en muchos casos de la ruptura de algunos estereotipos como la hombría de las mujeres deportistas o el deporte sólo para hombres. También las facilidades desde las instituciones o la apuesta por el deporte femenino por parte de las federaciones o clubes, nuevas instalaciones…

Nada que ver las facilidades de Ona Carbonell o la selección femenina de waterpolo con las penurias de la saltadora de altura Sagrario Aguado, sin ayudas ni apoyos en un mundo dominado por hombres, pero pese a esto, a mediados de los 60 fue seis veces campeona olímpica. Pero no es necesario remontarse hasta los 60, pues Carolina Pascual, medallista en Barcelona 92 se retiró de la gimnasia a los 17 años sin ningún apoyo ni patrocinador.

Si tenemos que hablar de deportistas en activo podemos referirnos a Mireia Belmonte (10 medallas, Lydia Valentín (campeona de Europa en halterofilia), Ruth Beitia (oro en salto de altura) o Carolina Marín (campeona mundial de bádminton), pero no podemos olvidarnos de Theresa Zabell (doble campeona olímpica), Amaya Valdemoro (jugadora de baloncesto más laureada), Miriam Blasco (primera mujer en conseguir una medalla de oro) o Teresa Perales (la nadadora paraolímpica con 6 oros, 6 platas y 10 bronces). La lista sin duda es infinita, pero no todos conoceréis a alguna de ellas.


A nivel colectivo también están llegando los éxitos. En basket han plantado cara al Drem Team estadounidense, en waterpolo se proclamaron campeonas de Europa y en balonmano subcampeonas o en hockey hierba campeonas olímpicas en Barcelona 92. Esto no es circustancial sino que las ayudas están llegando y se están traduciendo en éxitos.

Los éxitos de Mireina, Mangué, Pareja, Beitia, Torrens… están haciendo que las niñas estén deseosas de emular a sus ídolos como ocurre con los niños y Gasol, Nadal o Fernando Alonso. El futuro es que estos éxitos tengan repercusión, tal y como ocurre con los hombres, y que no exista distinción, sin tener que hablar de deporte femenino o masculino, sino solo deporte.

Verónica F.
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