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El poder de la belleza

Campaña Curvy Kate
Cada sociedad ha tenido sus propios ideales de belleza. Lo que antes se consideraba hermoso, hoy es considerado como digno de olvido. Los cánones han cambiado con los años y siguen variando a cada segundo. Actualmente, el ejemplo que nos imponen (sobre todo a mujeres, porque reconozcamos que se trata en gran medida de una cuestión de sexo) es una modelo talla 36, en la que debes entrar como sea. Si llevas una 38, ya se te empieza a considerar como "gordita" y la 44 llega a ser considerada talla grande. 

Los juicios no se quedan solo en el físico. Si vistes de forma diferente a la mayoría, serás llamada "rara". La originalidad es perseguida en vez de alabada. Si tienes alguna imperfección serás señalada por ella. Te enseñan a maquillarte para resaltar lo mejor que hay en ti y esconder los defectos. Luego, sin embargo, te criticarán por ir demasiado maquillada y no mostrar tu verdadera piel y de esa forma "engañarles". No aceptan la máscara que te han obligado a llevar.

Otro caso de este tipo de situaciones se ha convertido en viral. La bloguera Em Ford ha sido duramente criticada con más de 100 mil comentarios negativos en unas fotos que decidió subir a internet en las que se ve que tiene acné. Como respuesta ella ha dado a conocer su caso a través de un vídeo que en 4 días tiene cerca de 5 millones de visitas. Esta enfermedad provoca grandes problemas de autoestima a quienes la sufren. Em Ford es la prueba de que en este sentido no hemos evolucionado nada. 


Han construido un patrón de mujer que para la mayoría es imposible de alcanzar. Olvidamos lo que verdaderamente importa y sufrimos por no parecernos a esas modelos que vemos día a día en revistas y televisión. No conocemos los esfuerzos que la mayoría de ellas realizan para ser cómo son y solo queremos imitarlas. El espejo es el único testigo de las lágrimas que se llegan a derramar. Idolatramos modelos inalcanzables. Eso es lo que hace que sean admiradas, lo difícil que es imitarlas. 

A veces, lo que consideramos una simple broma puede afectar de forma grave a otras personas. Con un comentario se puede llegar a hacer mucho daño. Ninguno de nosotros perfectos, todos tenemos miedos y deseos. Que los de otras personas no coincidan con los nuestros no es un motivo suficiente para derribarlos. Los pequeños detalles son los que importan, ¿por qué hacer sentir a alguien mal cuándo podemos hacer todo lo contrario?

Recuerda que eres hermosa/o y no dejes que nadie te diga lo contrario, ni siquiera tú



Alejandra GN
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