Header Ads

¿Becas para el estudio o para el veraneo?


Por todo estudiante que haya tenido la suerte de acceder a beca es sabido que nuestro sistema de ayudas no es el mejor de todos. Cuando el exministro Wert dio a conocer las nuevas condiciones para los becarios, que no eran ya sólo un mínimo de créditos matriculados y superados, sino que añadía una nota mínima a conseguir, mucha gente salió a la calle para que no fuera más allá de un borrador.

Ese borrador acabó convirtiéndose en una ley, que más allá de ayudar a estudiantes modelo premiaba a los estudiantes que simplemente habían sacado mejor calificación.

En mi opinión, obtener un nueve en un examen no es sinónimo de haber aprendido el contenido del curso. No me considero estudiante modelo, pero si alguien que realmente aprende, guarda los contenidos, aunque en los exámenes no supere un notable alto.

A lo largo de varios años he visto como compañeros han recurrido a distintas formas de copiar en los exámenes, de la misma forma que otros aprendían de memoria para el examen los puntos importantes. Como resultado obtenían muy buenas notas, pero al año siguiente era andar hacia atrás porque en realidad no habían aprendido nada. 

La forma de conceder las becas ya resulta injusta para muchos estudiantes hoy en día, pero para mí lo más preocupante es la fecha de ingreso de dichas ayudas cuando son económicas. Supuestamente son para los estudios a realizar en el año lectivo, pero resulta cuanto menos irrisorio que estudiantes, y aquí me centro en universitarios, tengan que ponerse a trabajar, si encuentran algo compatible, porque se llevan la sorpresa de que durante el curso no tienen ningún ingreso desde el ministerio.

Normalmente, estudiar en la universidad implica salir de casa en la mayoría de los casos, ya sea porque no te han admitido en la universidad que más cerca te queda o porque la carrera que quieres realizar se encuentra fuera de la comunidad o provincia. Este traslado implica buscar piso o residencia, hacer unos viajes (si quieres ver a la familia al menos en vacaciones) y distintos gastos como libros y otros materiales. 

Al ver que se aplicaba la nueva ley, en mi caso me dolió en el alma porque soy becaria y si no hay no continuaré estudiando, se esperaba al menos que una mínima parte de esa necesidad fuera solventada dentro de los tres primeros meses del curso, cosa que pude comprobar un año antes de ir a la universidad no ocurría. 

En muchos casos, y gracias a la ayuda de distintas plataformas, hemos visto como un dinero era ingresado en nuestras cuentas tras navidades o en dicho período de vacaciones, pero que el resto se ha llegado a hacer de rogar hasta finales del mes de abril, cuando prácticamente se ha terminado el curso. Siendo prácticamente más un dinero que termina siendo destinado a las vacaciones en vez de a los estudios en un gran número de casos.

Pero lo peor de ello no es el tiempo en sí, este año se ha podido llegar a ver como alumnos de la comunidad de Cataluña y Andalucía no han visto su ayuda, porque se ha quedado sin fondos el ministerio. Llegados a este punto, ¿porqué se mantiene este sistema de "ayudas"? Es visible que es necesario un cambio, para que realmente una beca de estudios se destine al estudio y realmente llegue a quien realmente lo necesita.

Yo soy de las que guarda el dinero de la beca de un año para otro, al menos me evito preocupaciones y sustos. Pero otras personas esto no lo pueden hacer porque antes de entrar a la universidad no recibieron ayuda, me parece algo que no es destinado a alumnos con necesidades, sino simplemente una "ayuda" que dan para calmar las masas. 
©